·
alumno: Joaquin Martinez Guazo
a
Gastronomía
mexicana
La gastronomía de México
se caracteriza por su gran variedad de platillos y recetas, así como por la
complejidad de su elaboración. Es reconocida por sus sabores distintivos y
sofisticados con gran condimentación. Reúne tradiciones gastronómicas tanto
mesoamericanas como europeas, entre otras. La cocina mexicana ha influenciado a
diversas cocinas del mundo y también ha sido influenciada de cocinas como:
española, cubana, africana, del Oriente Medio, asiática.
El maíz es su máximo
representante, con más de siete milenios de antigüedad y que según los mayas es
la creación de los dioses y a partir del cual crearon la humanidad. El origen y
cultivo de este nutritivo y rico elemento ha sido base de la alimentación de
todas las culturas de nuestro país, por lo que es un símbolo de creencias y de
identidad cultural.
La originalidad de la
comida mexicana con su diversos sabores, colores, olores y texturas, presentes
a diario en nuestras mesas, en los altares donde recordamos y redimos homenaje
a nuestro muertos, en las fiestas religiosas, patrias y de unión familiar; es
orgullosamente reconocida a nivel mundial y considerada entre las cinco más
importantes del mundo junto con la de china, la india, la italiana y española.
Los primeros nativos de México no tenían
hornos, en lugar de ello calentaban la comida sobre fuego, usando sartenes de
hierro y de cerámica. Otro método utilizado era al vapor. Suspendían la carne
envuelta en hojas de cactus o de plátano sobre agua hirviendo en un pozo
profundo y también utilizaban la grasa para freír como un método muy popular.
Utilizaban el metate, una herramienta hecha
con piedra volcánica que se usaba como una piedra de moler o el molcajete, que
era más pequeño y que se utilizaba como el mortero para moler y machacar
ingredientes en un molcajete que podía ser de piedra, madera, cerámica o
mármol.
Cuando la Nueva España fue establecida, la
gastronomía se reservó para los conventos en donde las comunidades indígenas
ahora servían como amas de llaves y personal de cuidado y fueron quienes, a
través de las tradiciones orales, mantuvieron vivas las recetas y las técnicas
por más de un siglo. Es importante entender que el primer libro de recetas del
que se tiene registro en el México virreinal fue escrito por Sor Juana Inés de
la Cruz. Durante años, el conocimiento se dividió en tres: los conventos que
iban adaptando las técnicas españolas y europeas a la vasta cantidad de
ingredientes de México. Aquí, los más importantes platillos dulces eran hechos
y, hasta ahora, la cocina de postres mexicana es una de las más importantes
alrededor del mundo; en segundo lugar, la cocina prehispánica sobrevivió hasta
nuestros días debido a las múltiples comunidades étnicas desde Baja California
hasta Chiapas, donde actualmente podemos disfrutar de platillos de la misma
forma en que han sido preparados por más de 3,000 años. La otra parte de
nuestra gastronomía se encontraba en las haciendas, donde la cocina
multicultural tomó forma gracias a la cosmopolita cantidad de trabajadores que
llegaron a México con sus técnicas y sabores, además de sus ingredientes, originarios
de Asia y África.
Sin embargo, la cocina Mexicana sufrió un
verdadero abandono por muchos años. En la década de 1970, se pensaba que la
gastronomía nacional no debía llegar a las grandes mesas, una idea aprendida,
quizá, de la época de principios de siglo cuando todo lo que tenía un mínimo de
importancia o prestigio era de origen francés, tanto en la comida como en las
artes o la arquitectura, una idea concebida e impulsada por el presidente
Porfirio Díaz, quien durante sus más de 30 años en el poder, concibió una nueva
clase de aristocracia y los llevó al poder tanto económico como social en
México, convencidos de que las maneras francesas y europeas eran lo mejor que
había en el planeta, dejando a un lado las tradiciones nacionales y los ingredientes.
Como consecuencia de este vacío de casi un siglo, muchos ingredientes
tradicionales de la cocina prehispánica comenzaron a desaparecer y a
extinguirse y, debido a esto, hoy en día hay un movimiento nuevo de cocineros y
académicos que tienen una sola misión: rescatar y restaurar la grandeza de
nuestra cocina para las nuevas generaciones. Gente como Alicia Gironella,
Ricardo Muñoz Zurita, Carmen Ramírez Degollado y muchos otros han estado
trabajando incansablemente por más de 20 años tratando –exitosamente en muchas
ocasiones- de crear nuevas maneras de apoyar y hacer sustentable la cadena de
producción de la gastronomía nacional. El trabajo de investigación exposición,
restauración y hasta redención de la cocina indigente finalmente está llegando
a buen puerto en la industria a nivel mundial. Es importante mencionar que el
nombramiento de la UNESCO llegó como resultado de un proyecto principalmente
basado en exacerbar no sólo la cocina mexicana contemporánea, sino
principalmente la prehispánica, mostrando lo que se sigue haciendo en estados
como Michoacán, Estado de México, Jalisco, Oaxaca y Chiapas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario